8 errores que estropean tu retenedor o alineador (y cómo evitarlos)
Un retenedor o un alineador no suelen estropearse de golpe: se desgastan poco a poco por pequeños hábitos que parecen inofensivos. La buena noticia es que casi todos son fáciles de evitar. Estos son los ocho errores más comunes.
1. Limpiarlo con agua caliente
Es el error más grave. El plástico de retenedores y alineadores se deforma con el calor, aunque no hierva el agua. Un aparato deformado deja de ajustar y deja de cumplir su función.
Qué hacer: usa siempre agua fría o tibia.
2. Frotarlo con pasta de dientes
La pasta de dientes es abrasiva: está pensada para el esmalte, que es mucho más duro que el plástico. Cada cepillado deja microrrayas que vuelven el aparato opaco y donde se acumulan las bacterias.
Qué hacer: límpialo sin frotar. Un limpiador ultrasónico, como el Sonic Pod, desprende la placa de las grietas en 5 minutos sin rayarlo.
3. Confiar solo en las pastillas efervescentes
Desinfectan la superficie y ayudan con el olor, pero no eliminan el sarro endurecido ni llegan a las bacterias protegidas bajo la placa. Es como lavarte los dientes solo con enjuague bucal: refresca, pero no arrastra lo que está pegado.
Qué hacer: si las usas, que sea como complemento de una limpieza física, no como sustituto.
4. Guardarlo húmedo
Un aparato mojado dentro de un estuche cerrado es el ambiente perfecto para que las bacterias se multipliquen. Es la causa más habitual del mal olor.
Qué hacer: déjalo secar al aire antes de guardarlo.
5. Envolverlo en una servilleta
En un restaurante o en el trabajo es tentador. Pero es la forma más habitual de perder un retenedor o un alineador: acaba en la basura con la servilleta.
Qué hacer: llévalo siempre en su estuche. Un estuche con luz UV, como el Novizal UV Case, además lo desinfecta en 3 minutos mientras comes.
6. Comer o beber con él puesto
Comer con el aparato puesto lo daña y atrapa restos de comida contra los dientes. Y las bebidas con azúcar, el café, el té o el vino se quedan entre el plástico y el diente, manchando ambos.
Qué hacer: quítatelo para comer y para beber cualquier cosa que no sea agua.
7. Ponértelo sin cepillarte los dientes
Si te pones el aparato justo después de comer, los restos de comida y las bacterias quedan atrapados contra los dientes durante horas. Es malo para el aparato y para tus dientes.
Qué hacer: cepíllate los dientes, o al menos enjuágate bien la boca, antes de volver a ponértelo.
8. Dejarlo al alcance de las mascotas o al sol
A los perros les atrae el olor de la saliva y es muy habitual que muerdan retenedores y alineadores. Y el sol, el coche o un radiador pueden deformarlo en minutos.
Qué hacer: guárdalo siempre en su estuche, en un lugar fresco y fuera del alcance de las mascotas.
Una rutina sencilla para no cometer ninguno
- Quítatelo, enjuágalo con agua fría o tibia y límpialo 5 minutos con ultrasonido.
- Déjalo secar y guárdalo en su estuche.
- Cepíllate los dientes antes de volver a ponértelo.
Tienes la rutina completa en nuestra guía sobre cómo limpiar retenedores dentales.